
1 Pica el pollo en cubos pequeños y sazónalos con sal. Reserva.

2 En un tazón bate los huevos con un poquito de sal y unas gotas de aceite de ajonjolí.

3 Calienta el wok con un poco de aceite vegetal y añade el ajo, el kion y el pollo picado. Saltea durante un minuto a fuego alto. Retira el pollo y resérvalo en un tazón.

4 Vierte un poco más de aceite en el mismo wok y echa los huevos batidos. Deja que cocinen removiendo constantemente con un cucharón hasta que estén desmenuzados en trocitos pequeños.

Paso 5 Adiciona el arroz cocido, el pollo que reservaste y sazona. Saltea a fuego alto hasta que el arroz esté tostado y el resto de los ingredientes fusionados. Añade la cebollita china finamente picada y el resto del aceite de ajonjolí. Saltea por unos segundos más.