iii) Modo de servir la comida

Cuando todos los comensales ocupan sus respectivos puestos, un criado va sirviendo la sopa. Otro criado va colocando los platos soperos sobre los llanos, delante de cada comensal y por orden que de antemano se le haya señalado.

Acabamos de decir cómo se sirven los manjares que siguen a la sopa.

Si el pan no se ha colocado en la servilleta o en un platito, al lado del plato llano, un criado lo ofrece en seguida, llevándolo en un cestito o canastilla, provista de un tenedor especial.

Si hay que ofrecer mostaza con un manjar especial que lo requiera, los criados la sirven en el momento oportuno.

Cuando va a servirse el entremés o dulce de cocina, se recogen los saleros, copas, jarras, y botellas de vinos corrientes. Antes de servir los postres, se limpia la mesa con un cepillo a propósito, arrastrando hacía la bandeja que las recoge las migajas y pedacitos pequeños de pan, dejando los mayores.

Entonces se sirven los postres, colocando delante de cada convidado el platito y el cubierto a propósito.

Cuando los dueños de la casa ven que todos los invitados han terminado de tomarlos, se dirigen una mirada para ponerse de acuerdo y se levantan, siendo la señora quien lo hace primero, dando así la señal para que se levanten todos.

Entonces cada convidado ofrece el brazo a la señora que llevó al comedor y pasan a otra estancia a tomar el café.

Este se sirve llevando los criados las tazas a los invitados con todo lo necesario para el servicio, y cuando Id comida es de más confianza, los dueños de la casa obsequian a los invitados, sirviéndoles ellos el café o té.

En las comidas íntimas y familiares, se puede tomar el café en la mesa del comedor, pero después de levantar los manteles.

El café se presenta en bandeja de plata o metal y el criado va sirviéndolo, así como la leche, si alguno lo desea, y el azúcar.

Terminando el servicio del café y licores, se sirven los puros y cigarrillos variados.